Salud y genética

Salud y genética del Australian Cobberdog

La salud no se puede garantizar, pero la genética sí se puede estudiar. Es una de las ideas que más queremos cuidar cuando hablamos de salud, y por eso os lo decimos desde el principio. Las pruebas genéticas nos permiten conocer muchas enfermedades hereditarias y determinadas variantes antes de tomar decisiones de cría, y eso es muy importante, pero no significa que un test pueda decirnos cómo será toda la vida de un perro: hay enfermedades que podemos estudiar, otras que dependen de distintos factores y otras que todavía no podemos predecir.

Por eso usamos la genética como una herramienta más, junto con la genealogía, la valoración veterinaria y la evolución de cada línea, y a todos nuestros reproductores les hacemos el panel genético H639 de CombiBreed antes de que entren en el programa de cría. Preferimos explicaros qué podemos saber y también cuáles son los límites de lo que sabemos, porque para nosotros la transparencia en salud consiste precisamente en eso. En esta página os contamos qué estudiamos, qué recoge el contrato y cómo podéis comprobarlo con vuestros propios ojos.

Australian Cobberdog adulta de color albaricoque tumbada al sol rodeada de cuatro cachorros de su camada

¿Qué estudiamos antes de hacer un cruce?

Antes de cruzar, estudiamos la genética de los padres

El Australian Cobberdog se está construyendo sobre una idea muy clara: seleccionar con cuidado generación tras generación, cuidar la diversidad genética y apoyarse en las pruebas de laboratorio para decidir cada cruce. El panel que hacemos a nuestros perros estudia distintas enfermedades hereditarias y varios rasgos propios de la raza, y gracias a él sabemos qué parejas son compatibles y cuáles no antes de que nazca ninguna camada.

Pero queremos ser sinceros: las pruebas genéticas ayudan a reducir algunos riesgos hereditarios conocidos, pero no son una garantía de que un perro vaya a estar sano toda su vida. Como cualquier ser vivo, puede tener problemas que ningún test detecta, enfermedades con muchas causas o cosas que simplemente no se pueden prever cuando se planifica una camada. Lo que sí depende de nosotros es cómo trabajamos, y eso es lo que os explicamos aquí. El resto, como la socialización, el trabajo del etólogo o el descanso de las madres, lo tenéis en la página del criadero.

Tres cachorros de Australian Cobberdog crema y chocolate sentados juntos sobre el césped

¿Qué analiza exactamente el test H639?

El panel H639 de CombiBreed para Australian Cobberdog

El H639 de CombiBreed es un panel genético pensado específicamente para el Australian Cobberdog. Con una sola muestra estudia una amplia lista de enfermedades hereditarias, como la atrofia progresiva de retina, la narcolepsia, la mielopatía degenerativa o la displasia esquelética, además de varios rasgos de pelo y color y la diversidad genética de cada perro. Se lo hacemos a todos nuestros reproductores, sin excepción, antes de que entren en el programa de cría.

Qué significa que un perro sea «portador»

Muchas de estas enfermedades son recesivas. Eso quiere decir que un perro portador tiene una sola copia de la variante y, en general, no llega a desarrollar la enfermedad. Para que un cachorro pueda desarrollarla tiene que heredar dos copias, una del padre y otra de la madre, y por eso es tan importante conocer bien a los dos antes de cruzarlos.

Cómo planificamos cada camada

Con toda esa información, leemos el panel de cada perro y elegimos las parejas con criterio veterinario. Dicho de forma sencilla: si sabemos que dos perros podrían tener juntos cachorros afectados por una de las enfermedades que estudia el test, no los cruzamos. Y si queréis aprender a leer uno de estos informes, os lo explicamos paso a paso en el blog.

El pedigrí

Diversidad genética: líneas de Australia, Canadá y Estados Unidos

Un test nos dice si un perro está libre de ciertas enfermedades, pero no nos dice si la raza, en conjunto, está perdiendo variedad genética. Criar una y otra vez con perros emparentados empobrece a cualquier raza, y la mejor forma de evitarlo es cuidar mucho de dónde viene cada perro. Por eso todos los nuestros vienen de líneas de criadores MDBA de Australia, Canadá y Estados Unidos, muy distintas entre sí, lo que nos ayuda a mantener una buena diversidad en nuestras camadas.

Y todo eso se puede seguir: cada pedigrí queda registrado en la MDBA, la organización que lleva el registro de la raza, de la que somos miembros con el número 45027.

Lo que queda por escrito

Las garantías que firmamos en cada contrato

Un contrato no hace que un cachorro esté más sano, pero sí deja claras desde el principio las responsabilidades de cada uno, y eso da mucha tranquilidad a las dos partes. Antes de la compra tendréis por escrito todas las condiciones y garantías; estas son las tres más importantes.

  • Garantía genética · 1 año

    Congénitas graves no testadas

    Durante su primer año de vida cubre las enfermedades congénitas graves que el test no puede detectar. Si llegara a pasar, se aplica la reposición en los términos que recoge el contrato.

  • Garantía vírica · PCR

    Virosis con diagnóstico objetivo

    Os protege frente a las virosis durante el periodo posterior a la entrega que marca el contrato. El diagnóstico se confirma con una PCR, una prueba de laboratorio objetiva que evita malentendidos y protege a las dos partes por igual.

  • Certificado · el día de la entrega

    Revisión veterinaria el mismo día

    Ese mismo día, la veterinaria revisa al cachorro, y se va con su certificado oficial de salud, su cartilla de vacunas al día y su pasaporte europeo cuando lo necesite.

Transparencia

Podéis comprobarlo vosotros mismos

Nada de lo que os contamos aquí os pedimos que lo creáis a ciegas. Si estáis pensando en uno de nuestros cachorros, pedidnos un ejemplo de test genético para ver exactamente qué analizamos y cómo se lee, y hablad con nuestro equipo veterinario, que conoce muy bien la raza, de todas las dudas que tengáis sobre la salud de los padres.

Y si queréis ir un paso más allá, también podéis pedir el test genético de vuestro propio cachorro. Tarda unos meses, así que normalmente los resultados llegan cuando el perrito ya está en casa con vosotros, pero si os da tranquilidad tenerlo por escrito, está a vuestra disposición.

A largo plazo

Cuántos años vive un Australian Cobberdog

Un Cobberdog suele vivir entre doce y catorce años, aunque influyen muchísimas cosas y la raza es todavía bastante joven, con pocas generaciones completas detrás. Aún no hay estadísticas de muchos años, así que tomadlo como una referencia y no como una cifra exacta para cada perro.

Lo que sí está en nuestra mano, y después en la vuestra, es cuidar bien esos años: un peso adecuado, ejercicio cada día y decisiones médicas tomadas con calma. Una de las primeras llega pronto, porque nosotros no entregamos cachorros castrados ni os obligamos a castrarlos por contrato. Castrar demasiado pronto puede afectar al desarrollo de sus huesos y supone una cirugía y una anestesia que un cachorro sano no necesita con prisa, así que os recomendamos esperar al menos al año y decidirlo con vuestro veterinario. Ese es nuestro criterio de cría, no una pauta médica universal: vuestro veterinario puede recomendar otro momento según la talla, el sexo, la salud y las circunstancias de vuestro perro. En el blog os contamos todos los motivos.

Antes de salir de casa

Vacunas, desparasitación y la entrega alrededor de los tres meses

Cada cachorro recibe las vacunas que le tocan por edad y destino, y sus desparasitaciones según el protocolo de nuestra veterinaria, con especial atención a las giardias y los coccidios, dos parásitos intestinales muy frecuentes en cachorros que preferimos tener controlados antes de que cambie de casa. Además de nuestra experiencia diaria, revisamos periódicamente las recomendaciones de WSAVA, AAHA y AVSAB, organizaciones veterinarias internacionales, sobre vacunación, socialización y adaptación. El día de la entrega os explicamos exactamente qué lleva puesto y qué le toca después, y nos gusta que vuestro veterinario lo conozca durante su primera semana en casa, para ver si por la zona en la que vivís necesita algún refuerzo concreto.

Por eso esperamos a que tenga alrededor de tres meses para que se vaya con vosotros. Ese tiempo nos permite seguir con su socialización, ayudarle a ganar autonomía, completar sus cuidados veterinarios y ver cómo evoluciona, con la mirada de la veterinaria y la del etólogo a la vez. Todo el camino hasta ese día lo tenéis en la página de cachorros y en la de entrega.

Dos cachorros de Australian Cobberdog, uno chocolate y otro crema, sostenidos en brazos por una persona

Queremos que podáis verlo todo

Pedid los estudios genéticos antes de reservar

Tanto si al final elegís un cachorro nuestro como si no, os recomendamos pedir siempre el estudio genético de los padres y las condiciones por escrito antes de reservar. Y si estáis pensando en uno de nuestros cachorros, escribidnos por WhatsApp y os enseñamos toda la documentación, sin ningún compromiso.

¿Hablamos?