La raza
Australian Cobberdog: origen, carácter y características de la raza
Si estáis empezando a mirar qué es exactamente un Australian Cobberdog, probablemente os hayáis encontrado con un montón de información diferente por internet, así que vamos a intentar ponerla en orden. El Cobberdog parte del labradoodle y se ha desarrollado durante generaciones con un programa de selección que busca más estabilidad en su carácter, su pelo y su forma. La MDBA lo reconoce como una raza en desarrollo y mantiene su registro genealógico y el estándar con el que se trabaja. Por cierto, su nombre ya dice mucho de él: en Australia, «cobber» es como se llama, de forma cariñosa, a un amigo.
Aun así, hay algo que no conviene perder de vista: hablamos de seres vivos. La selección ayuda a trabajar con unas características determinadas, pero cada perro sigue teniendo su propio temperamento, su sensibilidad y su manera de relacionarse con lo que le rodea. Por eso, cuando os explicamos la raza, os contamos tanto lo que podéis esperar en general como lo que puede variar de un perro a otro. Nosotros llevamos más de diez años criándolo como miembros de la MDBA, con el número 45027, y en esta guía os lo contamos tal y como lo vivimos cada día.
La raza, desde el origen
Qué es un Cobberdog y de dónde viene
Todo empezó con el labradoodle: a partir de él, los criadores fueron seleccionando durante décadas el carácter, el pelo y la forma que hoy definen al Australian Cobberdog.
Por eso la MDBA lo reconoce como una raza en desarrollo: su estándar se sigue afinando y cada línea queda registrada. Eso no quiere decir que todos los Cobberdog sean iguales, porque cada perro es único, pero sí que, tras tantos años de selección, se parecen mucho más entre sí que los cruces de primera generación.
Detrás de esa estabilidad hay genealogías documentadas, criadores de varios continentes trabajando sobre las mismas líneas y controles de salud hechos de forma sistemática. En nuestro caso, todos los perros vienen de líneas de criadores MDBA de Australia, Canadá y Estados Unidos, y a todos les hacemos el panel genético H639 antes de que entren en el programa de cría. Qué hacemos con esa información os lo contamos en salud y genética.
Nomenclatura
Labradoodle, Goldendoodle y Cobberdog: ¿cuál es la diferencia?
Es una de las preguntas que más nos hacéis, y es lógico, porque los tres nombres se confunden muchísimo. Cada uno describe un origen y una forma de criar distintos, así que merece la pena aclararlo antes de seguir.
- Labradoodle Labrador × Caniche
- Es un cruce entre dos razas. Puede ser de primera generación o hijo de otros labradoodles, y el nombre por sí solo no nos dice cómo será su pelo ni su carácter.
- Goldendoodle Golden Retriever × Caniche
- Es otro cruce distinto, aunque muchas veces acaba en el mismo saco de los «doodle». Comparte el caniche con el labradoodle, pero la otra mitad es diferente, y el resultado también.
- Australian Cobberdog Generaciones de selección con registro
- Parte del labradoodle y lleva detrás décadas de selección documentada. De los tres, es el único que la MDBA reconoce como raza en desarrollo.
Si queréis verlo con más calma, con su historia, cómo es el pelo de cada uno y a qué familias suele encajar mejor, lo tenéis todo en el blog.
Cobberdog o labradoodle
La diferencia real con un labradoodle F1 o F2
Cuando alguien dice «labradoodle», puede estar hablando de cruces de generaciones muy distintas entre un labrador y un caniche. Según la generación y la selección que haya detrás, puede haber bastante diferencia de tamaño, de pelo o de otros rasgos, a veces incluso entre hermanos de la misma camada. No es nada malo; es lo que pasa cuando hay pocas generaciones de selección.
El Australian Cobberdog, en cambio, viene de un programa de cría de muchas generaciones registrado por la MDBA, con genealogías documentadas y un estándar definido. Lo que se busca con toda esa selección es que el pelo, el carácter y la forma sean más previsibles de una generación a otra, aunque cada perro siga teniendo su propia personalidad.
Nosotros elegimos esta raza precisamente por eso: porque nos permite trabajar con líneas que se pueden seguir, con información genética de cada padre y con un registro que documenta cada genealogía. Más de diez años después seguimos criando así, y si queréis conocer la historia completa, os la contamos en la página del criadero.
Los tres, uno al lado del otro
| Australian Cobberdog | Labradoodle F1 / F2 | Goldendoodle | |
|---|---|---|---|
| Cruce de origen | Parte del labradoodle y suma otras razas, el Pastor Australiano entre ellas | Labrador × Caniche, o los hijos de ese cruce | Golden Retriever × Caniche |
| Generaciones | Multigeneracional: décadas de selección documentada | Primera o segunda generación | Cruce entre dos razas; el nombre no dice de qué generación |
| Manto | Mayor consistencia gracias a la selección multigeneracional; muy baja muda | Variable según la generación: puede haber diferencias dentro de una misma camada | Variable, según la generación y la selección realizada |
| Temperamento | Seleccionado generación tras generación, con variabilidad individual | Variable: depende de la herencia de cada una de las razas de origen | Variable, por la misma razón |
| Registro y estándar propios | Sí: raza en desarrollo reconocida por la MDBA, con estándar y libro genealógico | No: es un cruce, no una raza | No: es un cruce, no una raza |
Si queréis el detalle de cada casilla —de dónde viene cada nombre, qué esperar del manto y a qué familia le encaja mejor cada uno—, lo desarrollamos en labradoodle, goldendoodle y Cobberdog, comparados.
Carácter
¿Cómo es vivir con un Cobberdog?
Una de las cosas que más suele gustar del Cobberdog es lo bien que acompaña en vidas muy diferentes. Hay perros que disfrutan muchísimo saliendo al campo y otros que están encantados de ir con vosotros a la playa y de pasar después la tarde tranquilos en casa. En general, buscamos un perro cercano a las personas, sociable y que se adapte bien.
Ahora bien, ese «en general» es importante. Dentro de una misma camada hay cachorros con más o menos energía, algunos más sensibles, otros más seguros, algunos que necesitan un poco más de tiempo para coger confianza y otros que se lanzan a descubrirlo todo desde el primer momento. Por eso no nos quedamos solo con lo que dice el estándar: observamos a cada cachorro y tenemos en cuenta su temperamento cuando pensamos qué familia puede encajar mejor con él. Con los niños suele llevarse muy bien, siempre que tenga una buena socialización y haya un adulto delante, como con cualquier perro; el cachorro no es un peluche, y eso también hay que enseñárselo a los peques de la casa. Además, su sensibilidad hacia las personas hace que muchos Cobberdog puedan ser buenos candidatos para terapia o asistencia, algo que nuestro equipo trabaja de forma específica.
Lo que sí os va a pedir es compañía. Es un perro muy unido a su familia, y eso es maravilloso, pero precisamente por eso le enseñamos desde pequeño que quedarse un rato solo también es normal. Eso le da una buena base, aunque cómo lo lleve de mayor dependerá también de su carácter y de cómo lo acompañéis en casa. ¿Y cuánto vive? Suele rondar los doce o catorce años, aunque influyen muchas cosas y la raza es todavía bastante joven.
En detalle
Tamaños, colores y manto: las tres guías de la raza
Hay tres preguntas que nos hacéis casi siempre: cuánto va a crecer, de qué color será de mayor y qué pasa si en casa hay alergia. Tienen tanta miga que les hemos dado a cada una su propia página, donde os contamos cómo cambian la talla, el color y el rizo mientras crece y qué os podemos adelantar desde sus primeras semanas.
Cuánto crece un Cobberdog
Mini, pequeño, mediano y grande: qué mide y pesa cada talla orientativa, cómo proyectamos el tamaño desde el primer mes y qué margen de variación es normal.
Ver los tamaños →
De qué color será
Negro, dorado, rojo, chocolate y bicolor: por qué algunos cachorros nacen casi blancos, qué colores son los menos frecuentes y cómo evoluciona el manto al crecer.
Ver los colores →
El manto y la alergia
Un manto de muy baja muda y la cuestión de las alergias explicada con precisión: qué se sabe y qué conviene comprobar antes de decidir.
Manto y alergias →El siguiente paso
¿Os estáis imaginando ya con uno en casa?
Leer sobre una raza está muy bien, pero donde de verdad se entiende es de cerca. Si después de todo esto ya os estáis imaginando con un Cobberdog en casa, podéis ver cómo criamos y acompañamos a nuestros cachorros hasta el día de la entrega, o empezar por conocer el criadero, sin ningún compromiso. Un perro que va a estar a vuestro lado más de diez años merece decidirse con calma, y así es también como nos gusta trabajar a nosotros.