La raza · Los colores
Los colores del Cobberdog: cuáles existen y cómo evolucionan
Los Cobberdog pueden ser de muchos colores: negro, dorado, apricot, chocolate, rojo intenso o bicolor. Y hay algo que sorprende a casi todas las familias: el color va cambiando, y el tono con el que nace un cachorro muchas veces no es el que tendrá de adulto.
En esta página os contamos por qué cambia el color con la muda y cómo es cada tono de la raza. Forma parte de nuestra guía del Australian Cobberdog, y si lo que os preocupa es la alergia o cómo cuidar el rizo, lo tenéis en la página de manto y alergias.
Los tonos cálidos
Dorado y apricot: nacen casi blancos y cogen color después
Lo primero que hay que saber del color en esta raza es que va cambiando, y donde más se nota es en los tonos cálidos. Los cachorros dorados y apricot nacen con el pelo casi blanco, y el color va apareciendo poco a poco a medida que cambian el pelo de cachorro por el de adulto. Es un proceso de meses y cada uno lo vive a su ritmo, así que dos hermanos que nacen prácticamente iguales pueden acabar uno más crema y otro de un albaricoque mucho más intenso.
Por eso os pedimos que no os quedéis solo con las fotos de las primeras semanas, porque enseñan un momento y no cómo será de mayor. Cuando os enseñemos una camada, os contaremos hacia dónde suele ir el color de cada cachorro según sus padres, siempre como una orientación.
Los menos frecuentes
Rojo intenso, chocolate y bicolor: cuando la genética coincide
El rojo intenso, el chocolate y los bicolores son los colores menos habituales en el Cobberdog. Aparecen cuando la genética de los dos padres coincide de forma natural, y para nosotros esa palabra es muy importante: nunca buscamos un color cruzando perros emparentados. Forzar un tono de moda a base de consanguinidad es lo que ha estropeado la salud de muchas razas, y es una de las razones por las que trabajamos con líneas de criadores oficiales de Australia, Canadá y Estados Unidos.
Como hay menos cachorros de estos colores, a veces toca esperar a otra camada. Os lo contamos desde el principio, sin dejar de mirar lo más importante: el carácter y la salud de cada cachorro.
El gran infravalorado
Negro: el color más estable de la raza
Frente a esos tonos que van cambiando, el negro es el color más estable del Cobberdog: suele mantener su intensidad y cambia muy poco con los años. En nuestra experiencia, además, muchos de nuestros perros negros tienen un pelo precioso, con un rizo denso, uniforme y muy agradecido de cuidar. Curiosamente, es de los colores que menos nos piden, quizá porque en las fotos lucen más los tonos cálidos, pero las familias que conviven con uno rara vez lo cambiarían. Si estáis dudando entre varios colores, dadle una oportunidad.
Cómo madura el color
El color madura con el tiempo
Un pelo que durante el primer año se oscurece, se aclara o cambia de matiz es algo vivo, no una foto fija. Nosotros os podemos adelantar bastante, porque conocemos a los padres y hemos visto crecer a muchas camadas, así que cuando os enseñemos un cachorro os diremos hacia dónde suele ir su color, aunque el tono exacto se vaya asentando poco a poco, igual que la talla y la forma del rizo. Lo que sí os dejamos por escrito es lo que de verdad importa: la salud estudiada de los padres y todo el trabajo de socialización.
Y un consejo que os damos después de tantos años acompañando a familias: que el color sea lo último que miréis, no lo primero. Cuando el etólogo valora a cada cachorro, alrededor de las siete semanas, se fija en su carácter, su sensibilidad y su energía. Ninguna de esas cosas entiende de colores, y son justo las que van a marcar vuestra vida juntos durante muchos años.